Un instante estirado.
Un sonido que muerde mis oídos.
Una latencia absurda
sin identidad.
Y yo espero
como si no hubiera tiempo.
Porque parecemos eternos e invencibles
en la ranura del delirio.
Entre los gritos y las pancartas
Que los pacos y el germen del fascismo
espero
como si no hubiera tiempo.
Espero y busco.
Invento y vomito ideas ridículas y dispares.
Y el tiempo no es nada.
No existe en el fondo.
Como si no hubiera tiempo,
despierto
y me siento tonta.
Como si no hubiera tiempo,
me río de mi misma y espero.
Porque sí hay tiempo,
y cada segundo perdido
es un lastre sin tu aliento.
Y yo espero
como si no hubiera tiempo.
Mis ojos se cansan,
mis labios se secan,
pero ahí espero.
Como si no hubiera tiempo.
El reloj hace rato
dejó de correr.
Estoy perpetua.